TRES HERRAMIENTAS PARA LAS GESTIÓN DEL AULA

¿Te pasa a veces que te encuentras sin recursos en el aula para gestionar tu día a día y cumplir con tus objetivos curriculares? O incluso que algunos de tus alumnos te escuchan atentos y otros parezcan estar en el planeta Marte. Te quiero proponer aquí tres herramientas para la gestión del aula. 

Comienza el curso. Maestros y profesores tenéis de nuevo objetivos que cumplir, y al mismo tiempo un precioso reto, conseguir que niños y adolescentes les apasione aprender.

Como adulto en el aula, eres tu maestro y profesor el que lidera la clase. Si leer esto aún te hace “chirriar” los dientes, te propongo que revises qué es liderar para ti, y que modelos de líderes tienes en tu cabeza o cuál es el modelo que experimentas de forma específica.

Comparto contigo que ser líderes hay que ser inspiradores, creativos, motivadores, trazar un camino, tener visión, y ello sin tener como eje principal al poder.  Y ser líder no tiene nada que ver con mandar ni con el poder.

Es esta la primera herramienta que quiero compartir contigo, para la gestión del aula, ser tutor líder. Un líder no obliga, no manda, no critica. Un líder INSPIRA.

2ª herramienta de gestión en el aula: Crea alianzas. Una alianza es totalmente diferente a una norma. Las alianzas son el resultado de una mirada común, teniendo en cuenta las necesidades, opiniones y puntos de vista de todos, teniendo todos claros el objetivo a conseguir. Además te animo a que toda la clase junta decidáis que consecuencias va a tener no cumplir con la alianza, para que todos queden comprometidos al 100%. Elige qué puntos son importantes que trates en tu alianza. Te propongo algunos:

Para los alumnos de primaria: participación e implicación en clase, dudas, atención, trabajo en equipo, ambiente en clase, como aprender, como se gestionan los conflictos….

Para secundaria, incluyendo a todos los anteriores y el uso del móvil, puntualidad, presentaciones, no asistencia a clase

La 3ª herramienta: Conoce a tu clase. Aprovecha tus horas de tutoría y modelos de aprendizaje para conocer mucho más de tus alumnos.

Por ejemplo fomenta la pregunta ¿Quién soy?, y puedes dejarles imágenes de animales para que los alumnos de primaria expresen que tienen en común con cada animal; como cada animal tiene que ver con ellos. Para secundario puede valerte que dibujen o elijan: un animal, un objeto y un fenómeno meteorológico y que a través de estas 3 elecciones expresen que persona son.

Por ejemplo los primeros días de clase, en la alianza dejareis puesto que cada día, dos personas se presentaran a través de sus dibujos (elegidos al azar, o los que vayan de amarillo, cualquier cosa divertida).

Al oír sus presentaciones, afina el oído. Puedes identificar sus creencias limitantes (soy lento como una tortuga), sus fortalezas (tengo coraje, como el  rayo de una tormenta). También puedes reconocer sus necesidades (soy como un león, fuerte y rabioso).

Y como última herramienta, decirte que los niños no son buenos ni malos. El comportamiento que cada alumno tiene en clase está cubriendo una necesidad. Es la forma que ha encontrado para poder satisfaces una necesidad como niño. Por ejemplo: un niño que está en continuo enfrentamiento en clase puede tener varias lecturas:

  1. cumplir la profecía auto-cumplida- eres malo,  nunca tienes buenas ideas, si no molestas en clase es que no te quedas tranquilo- Cubre la necesidad de “seguridad” porque soy como se espera que sea.
  2. es visto: quizás es la única manera que tiene para que profes y padres, se fijen en él, y prefiere ser “malote” y que le castiguen, a que “ni me vean”. Cubre la necesidad de “amor”, aunque sea recibiendo caricias de humillación. También grandes dosis de atención.

Un cole me recuerda a menudo a una empresa, donde hay departamentos y colaboradores.

Lidera tu clase y deja de ser el jefe pelmazo que le dice a todos que tienen que hacer cada día;  Crea alianzas para construir una verdadera cohesión en el aula y que la clase sienta como están todos a una.

Conocer mejor a tus alumnos va a ayudarte a construir tus contenidos de manera más efectiva y resolver los conflictos de forma asertiva.

Y nuestros hijos, nuestros alumnos, no son buenos ni malos, son seres humanos, y como tal necesitan aprender que sus comportamientos tienes consecuencia y esto lo puede aprender desde el castigo, la amenaza, la comparación, el grito, el enfado, o desde la mirada apreciativa, de un adulto que tiene ante él, un niño en proceso de maduración.

Si quieres formar parte de una comunidad que educa con excelencia, respeto y confianza, ponte en contacto conmigo.

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