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5 CONSEJOS PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA EN TUS HIJOS

Como ya sabes la autoestima del niño se construye en las primeras etapas de la vida.  Mientras están en el seno materno, nuestros hijos reciben de nosotras todo lo necesario  para vivir: se sienten atendidos, alimentados, abrazados, queridos, etc.  Desde el momento de parto, se produce una brecha entre lo que necesita y el tiempo que tarda en llegar. Puede que venga inmediatamente, o tarde algo en llegar. La cuestión es que nuestros hijos, y hasta nosotros como adultos (porque aún estamos en niños), creamos unas estrategias para conseguir aquello que necesitamos. A continuación, te presto una mirada amorosa, con algunas ideas para acompañar y construir una autoestima sana en tus hijos, atendiendo a las características del post anterior.

Veíamos que una de los comportamientos que identificábamos como baja autoestima era la comparación continua con otros.

1º identifica qué tipos de comparaciones es la que realiza con los otros, si es relación a lo que los otros tienen, hacen o son. O incluso pueden ser las 3. A continuación vamos a ver cada una de ellas:

1. Comparaciones por lo que los otros tienen trata de identificar si es la emoción de la envidia. El emocionario tiene unas ilustraciones muy chulas, y simplemente muéstrale el dibujo de la envidia y permítele que hable del dibujo.  ¿Qué pensará la perrita que tiene el globo más pequeño?,  ¿cómo se siente? , ¿qué creerá de sí misma?, ¿Qué tiene que ver el globo con la perrita?….y a través de preguntas tratas de identificar qué cree más allá de tener cosas. Mira a ver si puede estar relacionado con algo así: En función de lo que tengo soy mejor. Soy lo que tengo. De modo que si los demás tienen cosas más chulas (¿qué es chulo y qué no lo es?, ¿Qué determina específicamente  que algo es chulo, y si no fuera tan chulo, ¿qué pasaría?) las mías, soy un “desgraciado”.

Acompaña a tu hijo en el día a día, para que aprenda a verse, a mirarse, más allá de lo que tiene y de sus posesiones, porque no somos lo que tenemos.

Y como adulto te pregunto,  ¿puedes estar creyendo que eres  lo que posees? , ¿Tu coche, tu casa, tu puesto de trabajo?- Nuestros hijos aprenden por modelado.

2.Comparaciones por lo que los otros hacen Otra manera de que nuestros hijos tengan una baja autoestima, es que liguen de alguna manera a ellos mismos  sus resultados, sus errores, y por lo tanto sus notas, o sus malos comportamientos.

A veces en casa nos comunicamos con frases del tipo: Puedes sacar mejor nota; Este error no se puede tolerar; no vas a llegar a nada en la vida; Tú sigue…….mañana castigado.

Y de este modo aprenden que son sus resultados, y se van sentando las bases de la exigencia. Y llegamos así como adultos, a una carrera en la vida, por tener solo  buenos y extraordinarios resultados. Y conectamos con otras de las características de la baja autoestima  la autocrítica dura o excesiva

Si notas que de alguna manera esto está presente en tu casa, te invito a primero a que hagas una mirada hacia ti mismo. Permítete estar cansado, enfadado, dolido con alguno de tus resultados. Permítete equivocarte. Acepta que eres vulnerable. Conecta con tu propia humanidad. De esta manera conocerás un camino, andarás unos pasos, donde será posible coger de la mano a tu hijo, y comenzar a comunicarte desde otro lugar.

Te invito a hacer una mirada apreciativa sobre ti mismo, para empezar a preguntarte quién eres, sino eres tu puesto de trabajo, ni tus posesiones. Porque sea la conclusión que sea, es la que estás prestando a tu hijo día a día.

3. Comparaciones con los otros por lo que son: trata de identificar qué palabras son las que utilizan para compararse. Es más guapo, más alto, más delgada, más simpática, más inteligente…. Y a continuación pregúntale: ¿Y cómo lo sabes específicamente?, ¿qué es lo que te demuestra que lo que tú dices es verdad?, ¿Qué es lo peor que pasaría si fuera cierto?

El objetivo con cualquiera de las 3 comparaciones, es que se dé cuenta de la incoherencia. Necesitas encontrar la excepción que demuestre que lo que dice/piensa no tiene consistencia.

4. Si reconoces que tu hijo tiene un estado continuo de insatisfacción consigo mismo, comunícate con él prestándolo una mirada más amplia de lo dice de sí mismo. Trata de relacionarte con un lenguaje apreciativo más allá de lo que hace, por ejemplo, puedes permitirte equivocarte, a mí también me pasa. ¿Qué dirías que no vas a volver a hacer? Y ¿qué si puedes repetir?

Realizar refuerzos positivos del tipo: qué bien haces la cama, qué ordenado eres, etc…puede ser positivo y al mismo tiempo no, ya que estamos haciendo valoraciones positivas de lo que hace. Para comenzar a construir una autoestima saludable, es importante que nuestros hijos se sientan queridos y amados más allá de los comportamientos que realizan, es lo que llamamos amor incondicional. Estoy contigo, que en algunos casos es importante poner consecuencias a sus comportamientos, y al mismo tiempo hacerlo en contacto permanente con el amor que sentimos por ellos. Por ejemplo, dice palabrotas en discusión con su hermano, podemos comunicarnos diciendo algo así: entiendo tu enfado y al mismo tiempo no tolero las faltas de respeto (de esta manera tú como adultos tampoco las dices). ¿Puedes por favor, dirigirte con enfado a tu hermano de otra manera?

5. Cuando identifiques que el Negativismo está instalado en tu hijo,  trata de conversar con él sin que se sienta juzgado (sé que es tremendamente difícil como padres). Pregúntale: ¿Para qué te sirve pensar……Qué es lo que sientes cuando piensas eso?, ¿En qué momentos te pasa? Con amigos, en familia, en clase…..Y ¿qué pasa a continuación, los demás se alejan o se acercan?, y ¿Qué es lo que ganas pensando así?

El objetivo de hacerle reflexionar y pensar por mis mismo, (habilidad que puede hacer un niño a partir de los 6 años perfectamente), es que se dé cuenta que quizás de alguna manera, con esta tristeza continuada, y “pensamiento malote”, puede tener la atención de amigos, padres o profes- y aprende de alguna manera a recibir amor, pero de forma tóxica, muy tóxica. Y se puede identificar con ser una víctima en las relaciones afectivas y sociales-y todo lo malo le va ocurriendo  a él.

Y poco a poco aparece la inapetencia generalizada. Si identificas esto en ti hijo, trata de acompañarle a ver lo positivo y negativo de las propuestas familiares, o las obligaciones escolares. Porque no se trata de hacer solo lo que nuestros hijos quieren y tenerlos todo el rato motivados. Se trata de acompañarlos día a día a estar en contacto con la vida. Que a veces trae cosas chulas, alegres, divertidas y alucinantes, y otras aburridas,  tristes e incluso dolorosas.

Lo importante es que tu hijo vea que proceso hace  para ver la vida de forma “inapetente”. Porque otro niño en sus mismas circunstancias interpretaría otra cosa.

No se trata de cambiar de planes ni de hacer todo el rato lo que le niño dicta, porque de nuevo es crear un vínculo de forma poco saludable, ya que hago planes todo el rato para que mi hijo esté bien, y sea feliz y la vida no va de esto.

Construir una autoestima sana es posible. 

Trata en la medida de lo posible de :

  1. no poner etiquetas a tus hijos: y si la pones -qué aburrido eres, posiciona el contrario de manera consciente: que aburrido eres para esto, y lo divertido que eres para esto otro.
  2. Quédate en el momento presente y no saques el “anecdotario familiar”- enséñale a ver las consecuencias de su comportamiento, sin amenazas ni castigos. Indagas juntos el beneficio de la conducta que ha tenido
  3. Trazad un plan juntos , con el que sienta que cubre su necesidad de manera sana.

Estos son unos pasos para forjar una autoestima sana en tus hijos.

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